Calambito ha sido reconocido con un Solete Repsol, un distintivo que celebra esos lugares auténticos, cercanos y llenos de encanto que conquistan por su esencia. Este reconocimiento pone en valor nuestra manera de entender la gastronomía: productos honestos, tradición bien cuidada y una experiencia que se disfruta sin prisas, como en casa. Para todo el equipo, este Solete es un impulso y una alegría enorme, un recordatorio de que lo que hacemos cada día conecta con quienes se sientan a nuestra mesa.